martes, 25 de junio de 2013

Truecarte Artifera: I Edición de Artifex Market



Este fin de semana Truecarte estuvo en Artifex Market, un mercado de artistas emergentes que celebraba su primera edición en Toledo.


Foto via Toledo Knits
Ha sido mi tercer mercado y la poca experiencia que tengo me dice que cada vez este mundillo me engancha más y más. El ambiente, ese momento en el que llego con mi maleta llena de Amigurumis y me pongo a montar mi stand, el jaleo, los compañeros, el intercambio de impresiones… los nervios por el “venderé o no venderé” y muchas cosas más que suceden en dos días, hacen de esta experiencia un cursillo intensivo de “como dedicarte al handmade y no parar de disfrutar” porque a pesar de los nervios, de las dudas, de los momentos en que la afluencia de público es menor, de todas esas cosillas e inconvenientes que trae consigo todo lo que implica asistir a un market, siempre quedo con ganas de más.



Me llena la gente que se para en mi puesto, toca mis Amigurumis, los coge, agita los sonajeros sin saber que lo son… y se sorprenden porque suenan! Se prueban mis collares de ganchillo, me preguntan por mi trabajo, por las horas que dedico, por como lo hago… y acaban comprando o no pero lo valoran, y eso, me llena hasta el infinito.

En Artifex pasó todo esto que comento y más. Dos días rodeadas de compañeros estupendos, unos con los que ya había coincidido como Nica & Nora, Abrochados, Killiart, Vueltas al Coco. Y otros a los que tuve el enorme placer de conocer, como éramos muchos… os hablaré de mis compañeras de stand: a mi derecha Dilo con Chuches llevado por dos chicas majísimas que montaron un stand precioso y dulce como no podía ser de otra manera… y que tenía loco con sus brochetas y arbolitos de chuches a los visitantes del mercado y a mi Lola, que cada vez que iba a verme al mercado se llevaba una ;) y a mi izquierda, el stand de Mancha de Creación, capitaneado por dos hermanas muy trabajadoras y competentes que rebosaba imaginación y originalidad.

Casualmente, el domingo fue mi cumple y como estaba en el market aproveché para regalarme y que me regalaran algunas cosas en que encandilaron, ¿dónde mejor?:


  • Un clunch de Vade Vivas, que hace unos bolsos más bonitos imposible y que además es un sol de chica.
  • Una libreta de La Maleta Notebook, porque me enamoró ya hace unas semanas cuando la vi en su página de Facebook y al verla y tocarla en el mercado me gustó mucho más.
  • Una pulsera de Babelynn, preciosa la pulsera (que además puedo usar de gargantilla) y Susana su creadora de la que me acordaré cada vez que me la ponga.
  • Y una camiseta de Tu Hadita Florita para Lola, porque cuando la vi me la imaginé con ella puesta y no pude resistirme…

Hubiera comprado una cosa en cada stand, de hecho creo que si hubiese durado más el mercado hubiese sido mi ruina… pero  me reservé compritas para otra ocasión. Aunque entre lo que yo compré y lo que adquirieron mis familiares... creo que cubrimos todo el mercado :)

También hubo compañeros que se pararon en mi stand y se llevaron "truecarteces" como Mizifú que compró dos cáctus y encima lo cuenta en su blog. Un honor para mi que alguien como Natalia que hace cosas tan preciosas me diga que le gusta lo que hago. 

Foto Mizifú


Y como siempre que voy a un market hay alguien que me sorprende con una visita y se produce la desvirtualización: ese momento mágico en el que pones cara a personas con las que llevas meses hablando por redes sociales y no conoces. En este caso, tuve el placer de encontrarme con la visita de la responsable de Toledo Knits, maja, abierta y llena de palabras bonitas para todos los expositores de Artifex, tanto es así, que después de su visita nos dedica un post en su blog.

Resumiendo: una experiencia para repetir sin duda y ya echando de menos este fin de semana en Toledo.

Podéis ver todas las fotos de esta edición pinchando AQUÍ.

martes, 11 de junio de 2013

Truecarte Mollymarketera: V Edición de Molly Market


Pues sí, V Edición!! Mi segunda como Mollymarketera. Esta vez el sitio elegido fue el COAM (LASEDE) en la calle Hortaleza, 63 de Madrid.
El sitio es precioso, grande, vistoso, impresionante… se nota que está hecho a conciencia por arquitectos que no cumplieron con el refrán de: “En casa de herrero, cuchillo de palo” porque está cargado de detalles: todo en su sitio, pensado al milímetro y con un sentido. Así que se convirtió en un buen sitio para instalar Molly Market porque se combinaron la gran presencia del edificio y su estética con el buen hacer, una vez más, de la organización de Molly Market.



El mercado se distribuyó en dos grandes salas que se comunicaban por una rampa de acceso. En la sala de arriba, donde estaba el stand de Truecarte, se encontraba también la cafetería, esta vez con un espacio más amplio donde poder sentarse y tomar o picar algo tranquilamente. 



También en esta sala tuvieron lugar los conciertos de: HPlusDuo, Éclaire, Nacho de Alberkowitz, Estambre, Pequeños Imprevistos y Natali Castillo que repetian en esta edición.

Fotos via Molly Market
Estuve una vez más rodeada de grandes compañeros con los que no había tenido oportunidad de coincidir hasta el momento, y algunos incluso, a lo que volveré a ver en Toledo. Mis vecinas más inmediatas: a mi derecha Moustache Boy una marca de camisetas llevaba por Liga, una tía super maja y una compañera como no podía ser mejor, de las de: me voy media hora y me vendes como si fuera yo misma y viceversa.  Y a mi izquierda Renata Ferrari con unos complementos preciosos. Conocí a Abrochados y sus accesorios y conversación geniales, y volví a coincidir (ya lo hicimos en la IV Edición) con Arte en Papel & Co, a mi espalda.
Tuve la alegría de volver a ver y charlar con: Nica &Nora, Iomiss, Vacia La Nevera, Cristina Moran, Sapo Concho, Delavalentina, MISs Cakes & Coctails… y hablar y conocer a: Vueltas al Coco, Ubaduba, Mikicaro y La Bolboreta con sus cestas gourmet geniales y con las que Lanoa Handmade colabora.

Lola venía a recogerme para irnos a casa, pero no era más que una escusa para poder disfrutar un ratito de la casa de Mondoko, unas casas hechas de cartón con las que, os confirmo, los niños alucinan.



Gracias a todos los que pasaron a verme como: Gema de Garabatea Ilustra, Una Maleta deRopa, Dresses2Kill que venía acompañada de Ojú Illa y a quien tuve el placer de conocer in person, a algunos de mis familiares (papá y mamá siempre están ahí presumiendo de hija) y a mi amiga Deborah que me sorprendió con su visita y además me acompaño un buen rato y me propuso un trabajo que ya os contaré… pista: compró tela y boquilla metálica en el stand de How Nice Proyect! ;)

A pesar que el primer día mi móvil se bloqueó y no pude informar vía redes sociales como hubiera querido e hice la otra vez, y el segundo día… cuando fui a encender la cámara para echar fotos no tenía batería (si, los planetas se alinearon en este sentido) la experiencia vuelve a ser una vez más positiva.
 
Y sobre todo me quedo con la imagen de un clienta a la que no conocía y vino derecha a comprarme una Rana Marrana, porque “La he visto en Facebook y me encanta” “no se por cual decidirme (me dijo cuando le enseñe las 4 que tenía) son todas preciosas” y yo: FELIZ, FELIZ!


Una V Edición que dará lugar a un VI sin duda porque todo el mundo se va de Molly Market con ganas de más.

Fotos via Molly Market

lunes, 22 de abril de 2013

Hoy compartimos... Algo que creí perdido

"Hoy compartimos es un grupo de bloggers que nos juntamos todos los meses para postear un tema en común y desarrollarlo desde la perspectiva de cada uno de nuestros blogs"

 


Pues aprovechando el tema del mes, hoy vengo a contaros y a confesaros una manía que tengo y sinceramente, creía que había perdido: “hacer cachitos”. 

Cuando era pequeña mi madre me regañaba con frecuencia por esto, hacia cachitos de todo: de los papeles, de las revistas, de los trajes de las muñecas de mi hermana, hacia cachitos de ladrillos que andaban por casa, incluso una vez, hice cachitos con el pelo de mi amigo Iván…

via


Me comía una naranja y hacia cachitos la cascara, cogía una hoja de un cuaderno y la iba doblando y haciendo cachitos con las manos. Así que mi madre procuraba no dejarme ninguna tijera o utensilio de corte a la vista… pero claro, una tiene manos, martillos para partir azulejos y ladrillos, piedras para golpear terrones o dientes para cortarme y hacerme cachitos la uñas.

La verdad, me sentía incomprendida… con lo útil que es hacer cachitos!! Hasta que me viene a mi actual casa, he vivido en una casa de campo (la casa de mis padres) así que allí podía hacer cachitos de casi todo… Por ejemplo: tú tienes 6 años y montas una tienda ¿Cómo haces la comida para venderla? Pues con cachitos!: Los filetes son ladrillos partidos longitudinalmente, la carne son terrones que yo te vendo al peso…, que quieres “cuarto kilo” pues te lo parto con otra piedra. Si lo que quieres es verdura para sopa, te puedo poner un cucurucho de papel lleno de hojas hechas cachitos. Y luego, te lo envuelvo en papel de periódico cortado a la medida, para que te lo lleves. 


Via
 Ah… los vestidos de las muñecas de mi hermana era otra cosa: pura maldad. Pero lo del pelo de Iván era de imperiosa necesidad… si montas una peluquería habrá que cortar el pelo no?? Además el flequillo le molestaba según me dijo, con lo cual creo que estaba justificado.

Mi madre se consolaba pensando “está en la edad”, pero no… la cosa no fue a mejor, ni a peor. Así que hoy en día sigo haciendo cachitos, no lo puedo evitar.
La verdad, hubo un paréntesis de unos años. Seguía haciendo cachitos pero de cosas sin importancia. Un verano, en una de esos arrechuchos creativos que me entran de vez en cuando, me dio un “brote tijeril”.

Estaba de exámenes en la universidad, siempre me pasaba: era entrar en época y me daba una angustia relacionada con querer hacer mil cosas y no poder, solo tener tiempo para estudiar… hacia que viniesen a mi cabeza un montón de ideas: “podría hacer esto, lo otro, si tuviera tiempo, cuando termine los exámenes…” así que siempre me venía la época creativa en plenos exámenes, yo creo que todo relacionado con las ganas de escapar de la situación… pero me venía. A veces, tannnn fuerte, que terminaba los exámenes y  corría como una loca a hacer y hacer todo lo que se me había ocurrido, como un toro desbocado.
Pues en una de esas ocasiones, como ya digo, me entro un “brote tijeril” y me dio por cortar. En realidad, el brote fui “martilleril”. Reuní los azulejos, restos de obras que mi padre tenía en casa, y hale! A machacar!  Y así es como creé mi primer mosaico de azulejos.

Mi primer mosaico con el marco de forja que le hizo mi padre




¿Por qué un bodegón? Por dos razones: la primera, la intención era que decorase la pared de la barbacoa, y la segunda y la que tuvo más fuerza: los azulejos con lo que contaban eran en tonos marrones y oscuros…

Creo que el resultado fue bueno. Nada más verlo, mi hermana me pidió uno para su casa, otro bodegón. Y después, como ya le había cogido el gusto… hice otro para mi cuñada más pequeñito. 

El bodegón que le hice a mi hermana (1,00x0,60m aproxim.)



El mosaico de mi cuñada

 Hasta que ya me lancé y… ¿por qué no hacer toda una pared así? Pues venga! Voy a hacer un mosaico que cubra toda la pared de mi cuarto de baño!!

Ay… yo creía que no iba a terminar nunca!!! Lo hice a ratos, después de salir del trabajo, los fines de semana (algunos), en pleno mes de diciembre en una casa en obras, sin ventanas (que frio pasé) subida a una escalera o en el suelo, con un pequeño radiador de aire, que no servía de nada, porque el calor según salía del aparato se iba… si, se que parece que exagero… pero no. Tanto es así que cuando iba por la mitad pensé en no terminarlo. Pero solo fue un minuto, porque en cuanto se me ocurrió plantearlo, mi familia se me lanzó al cuello como una panda de buitres, cosa que ahora agradezco, porque lo terminé!








Mis ganas de mosaicos pasaron… la verdad, pensaba que las había perdido, pero estos días en los que aparece el sol y el buen tiempo invita a hacer tantas cosas (yo me activo con el calor) me ha entrado un “brote tijeril” y estoy pensando seriamente en liarme a martillazos!! con los azulejos se entiende ;).


Algunos amigos, al verlo, me han propuesto hacerlo en su casa, cosa que no descarto…


Por otro lado, esta manía no acaba aquí, ni con los azulejos… pero eso ya os lo contaré en otros post ;)


Por supuesto, si tienes una pared o un cuadro donde “descargarme” será bienvenido! Porque mis ganas de mosaicos han vuelto y eso que… creía que era algo que había perdido!.


Gracias por leerme!

Y si quieres ver lo que mis compañeros de Hoy compartimos... creian perdido, aquí os dejo el listado de participantes:

  1. Amor por la decoración.
  2. Aprendiendo a ser madre
  3. Decoestilo
  4. El Peku
  5. Hampton Shabby Chic
  6. Historias y pinturas
  7. I want it i need it
  8. La Chacha dot.com
  9. Lo veo y me gusta
  10. Nika Vintage
  11. Manualizando
  12. Mi casa por el tejado
  13. Mis soluciones-Pángala
  14. Ruth simple life
  15. Mi pequeño gran mundo
  16. Tazas y cuentos
  17. Truecarte
  18. Your planter
  19. El horno de mami
  20. Mamy a la obra
  21. Mums and kids madrid
  22. El perro de papel
  23. Menos es más

  

miércoles, 17 de abril de 2013

Domingo productivo con el Club Handmade de Madrid.



Un día más, el domingo pasado, nos reunimos como cada mes, las chicas del Club Handmade de Madrid.

En esta ocasión quedamos en Matadero de Madrid. Era la primera vez que visitaba este sitio y la verdad es que me encantó! está lleno de espacios originales, donde perderse, leer, tomar algo, pasear, ver algún famosillo que tanta ilusión me hace… y como en esta ocasión ponerse a tejer.

Foto de Na Lua Dulce

Porque esta vez la reunión iba enfocada al punto con dos agujas. Se organizaron cuatro grupos con distintas dificultades y cada una se apuntó, en función de sus conocimientos, al que le vino bien. Yo elegí el de diadema con lazo puesto que, aunque hacía mucho tiempo que no tejía a dos agujas, se montar puntos, hacer punto del derecho y del revés… lo básico vaya.

Foto de Na Lua Dulce

 Mi grupo estuvo “capitaneado” por Violeta, mi profe, que me recordó con una paciencia infinita lo que había olvidado y nos guió perfectamente para conseguir terminar nuestro trabajo y lucir nuestras originales e invernales… diademas. Algunas con más destreza que otras terminaron su labor, yo me llevé los deberes a casa y lo rematé allí…



Mi diadema terminada y mi "maniquí"

 Como en todas las reuniones siempre hay compis generosas que endulzan estas veladas con galletas, bizcochos… y que además son una excusa perfecta para dejar de tejer un ratito y charlar.


Las fotos fluyeron como siempre, yo hice pocas… pero que queréis que os diga? Estaba taaaaannn concentrada en no perderme con mis puntos que lo solté pocas veces. Menos mal que en el Club hay chicas con cámaras estupendas, dones de sobra para la fotografía y que, además son generosas y nos prestan sus fotillos... como las que podéis ver en este post que son de Silvia y Valentina.

Aún así, nuestra reunión fue todo un acontecimiento y sorpresa para visitantes y turistas, que entraban en la sala y veían a un ejército de chicas tejiendo! Así que también fuimos fotografiados y admirados por ellos. Lo que más me gustó de esta parte es que algunas mujeres que pasaban por allí se quedaban admiradas y encantadas viendo a tanta chica rescatando esta labor.


Por cierto, una de las personas que nos visitó, fué una de las organizadoras de Tejiendo Malasaña, para contarnos que tienen un proyecto super chulo de cara a las fiestas del barrio! asi que si te interesa puedes participar.

Lo único negativo que puedo decir, es que una vez más me quedé con ganas de poner cara a muchas de mis compañeras, pero estoy segura de que poco a poco nos iremos conociendo todas.

Y una vez más, gracias a las organizadoras del evento por hacerlo siempre todo tan bien: Beatriz (Nube de Cerezas), Veronica (Sin preparación alguna) y Raquel (Doublecloch).

Deseando descubrir la próxima!